Eres lo que piensas.
En nuestra cultura estamos acostumbrados a respetar y uno de nuestros valores más importantes es el de la familia. Esta familia nos sirve de molde, una especie de guía para crecer y ser alguien de lo que ellos se sientan orgullosos.
¿Quién eres?
¿Alguien que fue influenciado por los demás para ser aceptado? ¿Alguien quien por evitar “el qué dirán” te conformaste con lo que haría a los demás felices? ¿Alguien que por no hacer a otros sentirse inferior te quedaste en su mismo mundo y te mordiste la lengua para no gritarle a los cuatro vientos lo que más querías en la vida? o ¡Eres uno de mis enchufados valientes y atrevidos que ahora...
Eres lo que piensas.
En nuestra cultura estamos acostumbrados a respetar y uno de nuestros valores más importantes es el de la familia. Esta familia nos sirve de molde, una especie de guía para crecer y ser alguien de lo que ellos se sientan orgullosos.
¿Quién eres?
¿Alguien que fue influenciado por los demás para ser aceptado? ¿Alguien quien por evitar “el qué dirán” te conformaste con lo que haría a los demás felices? ¿Alguien que por no hacer a otros sentirse inferior te quedaste en su mismo mundo y te mordiste la lengua para no gritarle a los cuatro vientos lo que más querías en la vida? o ¡Eres uno de mis enchufados valientes y atrevidos que ahora ya encontró su libertad personal al aceptarse así mismo!
Mis enchufados, este tema es mi favorito porque requiere realmente tomar en cuenta lo que nos decimos consiente e inconscientemente. Es el arte de tomar en cuenta nuestros pensamientos y lo que estos están causando en nuestras vidas. Para ser más concreta quiero que piensen en los resultados que ahora tienen en sus vidas. Uno se puede decir: Este es mi destino y me tengo que aguantar, o también reconocer que nuestros pensamientos (soy una inútil, no valgo la pena, o soy inteligente, soy capaz, etc.) han causado e influenciado nuestros sueños o metas porque estos nos hacen ser infelices o nos hacen vibrar de ilusión y alegría y por consecuencia afectan nuestros actos, las decisiones que nos llevan hasta los resultados que ahora tenemos en la vida.
Te conviertes en tus preguntas.
Si te estás preguntando ¿Claudia, como le hago? Si quieres diferentes resultados en tu vida, empieza por hacer cosas diferentes. Empieza por hacerte preguntas constructivas, por ejemplo:
Quiero comprarme una computadora, pregúntate: ¿Cómo le hago para conseguir ese dinero? En lugar de decir, “Imposible con esta situación, tal vez en el futuro”.
La distinción entre estas dos reacciones es la de hacer una pregunta sana para que tu cerebro empiece a buscar la creatividad, tu cerebro buscara lo positivo porque esa será su naturaleza. Si por otro lado vez inmediatamente lo imposible así será y seguirás viviendo con limitaciones.
Henry Ford dijo: “Si piensas que puedes, es cierto. Si piensas que no puedes, es cierto. Tu siempre tienes la razón”
Tú te conviertes en lo que piensas.
¿Qué es lo que más quieres?
Te aseguro que al saberlo harás todo lo posible por obtenerlo, simplemente tienes que convertirte en alguien que hace preguntas positivas y alentadoras para empezar y todo se pondrá en tu camino para ayudarte.
En este momento te reto a que tomes conciencia de cómo te estás sintiendo y te preguntes ¿Cómo me quiero sentir?, fíjate cómo puedes cambiar tu estado mental y hacer cambios al instante, practícalo seguido hasta que seas maestro de tus sentimientos. Esto es muy padre y te dará mucha confianza personal.
Si no has leído el libro El Alquimista de Paolo Coehlo pues ya es hora que le des la oportunidad de abrirte los ojos y el corazón a todo lo que es posible.
Te mando un fuerte abrazo,
Yo creo en ti,
Claudia